XX Aniversario

XX ANIVERSARIO

Esta temporada 2015-16, el coro celebra el 20º aniversario de su fundación. En junio de 1995 el Teatro de la Maestranza convocó unas audiciones a las que se presentaron cerca de doscientas personas, de las que casi la mitad fueron seleccionadas. El objetivo era realizar dos producciones de ópera, una para coro masculino y otra para coro mixto, con el fin de valorar la posibilidad de formar un coro estable.

Los primeros ensayos del coro se celebran al comienzo de la temporada 1995-96, en la que el 8 de febrero debuta el coro masculino con Rigoletto (de G. Verdi)  y el 7 de marzo el coro femenino con Madama Butterfly (de G. Puccini). El resultado fue muy positivo y esa misma temporada se acometió un tercer título, La del Manojo de Rosas (de P. Sorozábal) y se comenzaron a ensayar tres de las cuatro óperas de la temporada siguiente.

Sin embargo, fue la tercera temporada la que supuso el despegue definitivo del coro. Comenzó con 2ª sinfonía de G. Mahler, primera participación del coro en la temporada de abono de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla, una colaboración que alcanza ya los 26 programas. En cuanto a la temporada lírica, se abrió con Nabucco (de G Verdi) y se cerró con Turandot (Puccini), dos títulos de enorme calado para un coro. De nuevo en el ámbito sinfónico, afrontamos nuestros primeros conciertos de música de cine, con programas de Dmitri Tiomkin y Patrick Doyle. La temporada finalizó en el Teatro Real, invitados por el maestro Frühbeck de Burgos, cantando Los Gavilanes en el concierto de los premios de la fundación Jacinto Guerrero, presidido por el entonces Príncipe de Asturias. Fue la primera de una lista de giras que nos han llevado al Auditorio Nacional, también en Madrid, y a otros escenarios en Valencia, Málaga, Las Palmas, Córdoba, La Coruña, Salamanca y Lisboa.

Es difícil, en tan corto espacio, destacar alguna de las 70 óperas, 15 zarzuelas o 24 piezas sinfónicas que componen nuestro repertorio. Sí, en cambio, podemos destacar algunos hitos, la importancia de los estrenos en España de las óperas Der Ferne Klang (de F. Schreker), El Enano (de A. Zemlinsky), Doktor Faust ( de F. Busoni), Šárka (de L. Janáček) o Doctor Atomic (de J. Adams). Tampoco el salto que supuso afrontar óperas de Wagner, con El Holandés Errante (2008), Tristán e Isolda (2009), El Ocaso de los Dioses y la reducción sinfónico-coral de Tannhäuser . En el ámbito sinfónico, quizá sea el más destacado la interpretación del Requiem Alemán de Brahms en 2012, al que siguieron, en menos de un año, los Requiem de Verdiy el Requiem de Mozart.

Nada de esto habría sido posible sin el esfuerzo y dedicación de las, aproximadamente, 250 personas que en estos veinte años hemos pasado por el coro. Sin la pasión por la música que nos lleva a añadir a nuestras obligaciones laborales, familiares o académicas, el trabajo que supone ensayar y poner en escena una producción o un programa de conciertos.

Nada de esto sería siquiera imaginable nada de esto sin la calidad profesional y humana que nos rodea en cada producción en el Teatro de la Maestranza, o sin nuestra querida y admirada Real Orquesta Sinfónica de Sevilla.

Pero sobre todo, nada de esto sería posible sin un público enfrente por el que todo este esfuerzo vale la pena. Una afición en la que nadie creía hace 25 años pero que temporada tras temporada llena el teatro y de la que, hace ahora 20 años, salió este coro que ha tenido el privilegio de cantar frente a ella en 450 ocasiones.

Que sean muchas veces más. Que sean muchos años más.

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Artículo publicado en la revista Maestranza nº29, junio de 2015